En un entorno agroalimentario en el que la seguridad y la trazabilidad de los productos son esenciales, nos enorgullece anunciar la renovación de nuestra certificación IFS Food Higher Level, con una puntuación de 96 % de conformidad. Este reconocimiento, obtenido tras una rigurosa auditoría, demuestra nuestro compromiso con la calidad, la seguridad alimentaria y la mejora continua.
«Esta renovación no es una simple formalidad, es una validación de nuestras prácticas y de nuestra capacidad para responder a las más estrictas exigencias del mercado». Loïc Gautier, Responsable de Calidad de Pouliquen.
IFS Food: una garantía de confianza para nuestros socios
IFS Food (International Featured Standards) es un estándar europeo de seguridad y calidad alimentaria, reconocido por todos los actores del sector. Creado en 2003 y actualmente en su octava versión, evalúa el control de riesgos y procesos, asegurando un nivel de excelencia a las empresas certificadas.
El «Higher Level» del IFS Food se concede a los actores que han obtenido una puntuación de al menos el 95 % de conformidad. Este año hemos alcanzado el 96 % y, por lo tanto, mantenemos nuestro nivel de certificación. Esto refleja nuestro deseo de ir más allá de los requisitos básicos para garantizar a nuestros clientes productos seguros, trazables y conformes a las normas internacionales.
¿Cuáles son los criterios de evaluación?
La auditoría IFS Food se basa en varios ejes clave:
✅ Seguridad alimentaria: estricto cumplimiento de los principios HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control), controles microbiológicos, químicos y físicos.
✅ Control de procesos: gestión optimizada de flujos, trazabilidad de lotes y control de calidad reforzado.
✅ Prevención de riesgos: lucha contra el fraude alimentario (food fraud) y refuerzo de las medidas de food defense(seguridad de nuestras instalaciones).
✅ Cultura de la seguridad alimentaria: formación y concienciación de todos nuestros equipos para una mejora continua.
La cultura de la seguridad alimentaria se refiere a los valores, creencias y comportamientos compartidos dentro de la empresa, que influyen en la forma en que cada empleado aborda la seguridad alimentaria. En Pouliquen, esto significa que cada empleado, a todos los niveles, comprende la importancia de su papel en la seguridad de los productos y se compromete activamente a mantener este nivel de exigencia en el día a día.

Una rigurosa auditoría, reflejo de nuestra exigencia
Obtener la certificación IFS Food no es algo que se improvise. La auditoría que superamos duró un día y medio, con dos grandes etapas:
📌 Análisis documental: se examinaron más de 150 documentos para garantizar la conformidad de nuestros procedimientos.
📌 Inspección de campo: verificación en condiciones reales, entrevistas a nuestros colaboradores y validación de las buenas prácticas.
«La IFS no se limita a una evaluación teórica. Los auditores se aseguran de que nuestros equipos apliquen los protocolos a diario, lo que refuerza la credibilidad del proceso». – Loïc Gautier
Otra particularidad de esta certificación de calidad es que, cada tres años, la evaluación se realiza mediante una auditoría inesperada. Este será el caso de nuestra próxima auditoría, prevista entre septiembre de 2025 y enero de 2026. Este requisito adicional nos obliga a mantener una vigilancia constante y a perpetuar nuestras buenas prácticas.
Un trabajo colectivo para garantizar la excelencia
Esta certificación es el fruto del trabajo de todos nuestros equipos. En Pouliquen, la seguridad alimentaria es una responsabilidad compartida. Por eso hemos puesto en marcha un programa de formación específico para todos nuestros 28 empleados, en función de su puesto.
· Formación sobre prevención de riesgos: casos concretos aplicados a nuestra empresa (cuerpos extraños, rotura de cristales…).
· Situaciones y pruebas: nuestros equipos realizan un cuestionario de opción múltiple después de cada formación, con resultados entre 16 y 20.
· Correcciones colectivas: si un empleado tiene dificultades, organizamos sesiones de intercambio para reforzar la comprensión de los retos.
«No queremos que la calidad se perciba como una restricción, sino como una cultura compartida. Cada empleado debe comprender por qué existen estos requisitos y cómo protegen tanto a nuestros clientes como a los consumidores».– Loïc Gautier
¿Por qué esta certificación IFS FOOD es esencial para nuestros clientes?
El IFS Food Higher Level es una verdadera ventaja comercial para nuestros socios, ya sean mayoristas, importadores o distribuidores de GMS.
· Una garantía de seguridad y trazabilidad: reducción de los riesgos relacionados con las no conformidades.
· Un criterio imprescindible para algunos clientes: la certificación suele ser un requisito para colaborar con los grandes actores del sector.
· Fluidez en los intercambios: nuestros socios auditados por IFS se benefician de una armonización de los estándares de calidad.
Hacia una mejora continua de nuestras prácticas
Obtener la certificación no es un fin en sí mismo. En Pouliquen, nos comprometemos con un proceso de mejora continua, anticipándonos a la evolución de los estándares y adaptando nuestros procesos a las nuevas exigencias del mercado.
Nuestras próximas acciones:
➡️ Reforzar nuestras auditorías internas para preparar la auditoría inesperada de 2025.
➡️ Optimizar nuestros protocolos de trazabilidad y gestión de riesgos.
➡️ Continuar la formación de nuestros equipos, con nuevos módulos adaptados a la evolución del referencial IFS.
«El IFS evoluciona cada 2 o 3 años. Nuestro objetivo es anticiparnos a estos cambios para ofrecer siempre lo mejor a nuestros clientes». – Loïc Gautier
Pouliquen, un socio de confianza para sus suministros
Con un 96 % de conformidad y el nivel Higher Level, reafirmamos nuestra posición como actor fiable y riguroso en el comercio y envasado de cebollas y chalotas.
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