En Pouliquen, nuestro compromiso para la juventud va más allá de las meras palabras. Durante varios años, hemos dado prioridad a la formación de los jóvenes, acogiendo a estudiantes en prácticas, en formación alternada y jóvenes activos en nuestros diferentes departamentos. Este enfoque, arraigado en la política de responsabilidad social corporativa (RSC) de nuestra empresa, refleja una visión ambiciosa: contribuir activamente a la inserción profesional y al desarrollo de los talentos de mañana.
Victor, un ejemplo de esta dinámica
Entre los jóvenes que se han incorporado recientemente a nuestra empresa, Victor, estudiante de segundo año de estudios superiores en comercio internacional, encarna este objetivo. Apasionado por las relaciones internacionales y atraído por el sector agrícola, que conoce bien gracias a sus orígenes familiares, eligió Pouliquen para realizar sus prácticas de seis semanas. Para él, era la oportunidad perfecta: «Pouliquen es una empresa local con actividad internacional. Inmediatamente me sedujo la idea de descubrir el sector y trabajar en el corazón de la producción de hortalizas».
Incorporado al departamento comercial, Victor no tardó en enfrentarse a retos concretos. Entre sus misiones: preparar la participación de la empresa en la feria Fruit Logistica de Berlín (misión llevada a cabo con éxito), realizar prospecciones e incluso cerrar su primera venta. «Estaba tan contento, ¡era como marcar mi primer gol en fútbol!», confiesa con entusiasmo. Trabajar principalmente en inglés para los mercados de Europa del Este y del Norte también fue un punto fuerte de su experiencia, y le permitió progresar en un entorno estimulante.
Más allá de las tareas, Victor agradeció el apoyo de su equipo.
«Gérard y Stéphanie me dieron mucha autonomía mientras me supervisaban. Es raro que una empresa deje que un becario gestione la prospección, las ventas e incluso el seguimiento de los clientes, porque está en juego la imagen de la empresa. Fueron muy didácticos y aprendí mucho».
Una política de acogida estructurada e inclusiva
Si Víctor se sintió rápidamente a gusto, fue en gran parte gracias a nuestra rigurosa política de acogida. Cada recién llegado, ya sea becario o empleado, comienza con una visita completa a la empresa. «Para nosotros es importante que nuestros empleados tengan una visión global de la actividad y conozcan a los equipos», explica Gérard Quillevéré, director de la empresa Pouliquen. Luego, se designa a un referente para que acompañe al joven en sus misiones y en su integración. Esta persona también desempeña una función de enlace con la escuela o el organismo de formación.
En Pouliquen, las misiones encomendadas a los jóvenes están lejos de ser anodinas. El objetivo es claro: permitirles poner en práctica sus conocimientos, adquirir nuevas competencias y contribuir realmente a la vida de la empresa. «Nos aseguramos de adaptar las tareas al nivel y a los deseos de cada uno, al tiempo que ofrecemos misiones complementarias para que progresen», precisa Gérard Quillévéré.
Formar a los jóvenes: un beneficio mutuo
Pero, ¿por qué tanta inversión en la formación de los jóvenes? Para Gérard, la respuesta es obvia: «La formación de los jóvenes es una de las misiones que debe llevar a cabo una empresa. Debemos abrirles las puertas para ayudarles a adquirir experiencia y perfeccionar sus proyectos profesionales». Este enfoque también aporta un verdadero «aire fresco» a la empresa. La presencia de jóvenes, con sus nuevas ideas y su visión externa, empuja a los equipos a cuestionarse a sí mismos y a probar nuevos métodos.
«También es muy gratificante para nosotros participar en la transmisión de conocimientos y ayudar a un joven a formarse para el futuro», añade Gérard.
Un compromiso que va más allá de las prácticas
En Pouliquen, el compromiso con la juventud no se limita a acoger a becarios y estudiantes en prácticas. Organizamos visitas periódicas para estudiantes de secundaria y universitarios, colaboramos con escuelas en proyectos tutorizados y también participamos en jurados de graduación. Estas iniciativas demuestran una fuerte voluntad: ser un actor en la formación y la inserción profesional en la región.
Formar a los talentos de hoy y de mañana
Con unos quince jóvenes acogidos en prácticas, alternancia o primer empleo en los últimos cinco años, Pouliquen demuestra que una empresa mediana puede desempeñar un papel determinante en la transmisión de conocimientos y el acompañamiento de talentos.
Invertir en la juventud no solo significa preparar el futuro, sino también construir un presente más dinámico, inclusivo e innovador. Una filosofía que se hace eco de las palabras de Victor: «En Pouliquen, confiaron en mí. Es motivador y te hace querer superarte». En resumen, un compromiso en el que todos ganan.